¿Cómo vuelan los pájaros?
Desde el suelo, un pájaro que se eleva en el aire parece pura magia. Sin embargo, todo en su cuerpo está diseñado para volar: las alas, las plumas, los huesos e incluso la forma de respirar. ¿Cómo lo consiguen?
Plumas ligeras y resistentes
Las plumas de las alas y de la cola son largas, flexibles y muy ligeras. Están formadas por una barba central con miles de pequeños ganchitos que las mantienen unidas, como una cremallera. Si se desordenan, el pájaro las alisa con el pico.
Huesos huecos
Muchos huesos de las aves son huecos y están reforzados por dentro con pequeños puentes. Así pesan poco, pero siguen siendo fuertes. Un esqueleto ligero es una gran ventaja para despegar y mantenerse en el aire.
Músculos potentes
Los músculos más grandes de un pájaro están en el pecho y son los que mueven las alas. Se unen a un hueso con forma de quilla, parecido a la de un barco. Por eso el pecho de un ave voladora es tan fuerte.
Cómo se sostiene el aire
Al batir las alas hacia abajo, el pájaro empuja el aire hacia atrás y hacia abajo, y recibe un impulso hacia delante y hacia arriba. La forma curva del ala hace que el aire genere sustentación, igual que en un avión. La cola funciona como timón para girar y frenar.
Volar sin esfuerzo
Aves grandes, como las águilas o los buitres, aprovechan las corrientes de aire caliente que suben del suelo para planear sin batir las alas. Los albatros pueden recorrer enormes distancias casi sin aletear.
No todos vuelan
Las avestruces, los pingüinos y los kiwis no vuelan. Sus alas se han adaptado a otras funciones, como correr rápido o nadar. En cambio, los colibríes baten las alas decenas de veces por segundo y pueden quedarse quietos en el aire.
Dato curioso
Los vencejos pasan casi toda su vida volando: comen, beben y hasta duermen en el aire. Solo se posan para criar.
Actividad: observa y cuenta
Busca un pájaro cerca de tu casa y observa cómo despega, cómo bate las alas y cómo aterriza. Después dibuja sus alas abiertas y fíjate en la forma de sus plumas.



