¿Por qué ladran los perros?
Un ladrido puede significar «¡hola!», «¡cuidado!» o «¡juega conmigo!». Los perros llevan miles de años viviendo con las personas y han aprendido a comunicarse con nosotros de muchas maneras. ¿Por qué ladran?
Un lenguaje con muchas señales
Los perros se comunican con ladridos, gruñidos, aullidos y gemidos, pero también con el cuerpo: la cola, las orejas, la mirada y la postura dicen tanto como la voz.
Ladrar para avisar
Una de las razones más comunes es avisar de que alguien se acerca. Los antepasados de los perros ya alertaban a la manada de posibles peligros, y los perros de hoy conservan esa costumbre.
Ladrar de alegría o para pedir
Muchos perros ladran cuando están emocionados: para invitar a jugar, para saludar o para pedir comida o un paseo. Suelen hacerlo con un ladrido agudo y repetido.
Ladrar por miedo o aburrimiento
Un perro asustado, solo o aburrido también puede ladrar mucho. Los paseos, los juegos y la compañía ayudan a que esté más tranquilo.
Cómo entenderlo
Si mueve la cola suelta y relajada, suele estar contento, aunque no siempre. Si tiene las orejas hacia atrás y la cola entre las patas, está asustado. Fíjate siempre en todo el cuerpo.
Superoído y supernariz
Los perros oyen sonidos muy agudos que nosotros no percibimos y su olfato es muchísimo más sensible que el nuestro, por eso a veces ladran a cosas que no notamos.
Dato curioso
Los perros descienden de los lobos y fueron de los primeros animales domesticados por las personas. Los lobos aúllan mucho más de lo que ladran, así que los científicos creen que el ladrido se desarrolló sobre todo para comunicarse con nosotros.
Actividad: aprende a leer a un perro
Durante un día, observa a un perro y anota qué hace con la cola y las orejas cuando ladra. Después comprueba qué situaciones se repiten.
Para pensar
Cada perro es distinto: algunos ladran mucho y otros casi nunca. Conocer a tu perro y respetar sus señales ayuda a que se sienta seguro y a que vuestra relación sea más feliz.



