¿Qué pasa con la comida en tu cuerpo?
¿Te has preguntado qué pasa con el bocadillo después de comértelo? Tu cuerpo lo transforma en energía para jugar, pensar y crecer. A ese proceso se le llama digestión y es como un largo viaje por un tubo con varias paradas.
La boca: donde empieza todo
Los dientes cortan y trituran la comida en trocitos, y la saliva la ablanda y empieza a descomponerla. Por eso es importante masticar bien: así el resto del viaje es más fácil.
El esófago y el estómago
Al tragar, la comida baja por un tubo llamado esófago, que se contrae como una ola. Llega al estómago, una bolsa de músculo que la mezcla con jugos hasta convertirla en una papilla. Allí pasa unas horas.
El intestino delgado: la gran estación
La papilla pasa al intestino delgado, un tubo larguísimo y enrollado de varios metros. Aquí la comida se descompone por completo y los nutrientes pasan a la sangre a través de sus paredes. La sangre los reparte por todo el cuerpo: los hidratos de carbono dan energía, las proteínas ayudan a construir músculos y los minerales fortalecen los huesos.
El intestino grueso y la salida
Lo que el cuerpo no puede aprovechar, como la fibra, llega al intestino grueso, que absorbe el agua que queda. El resto sale del cuerpo al hacer caca. Todo el viaje puede durar entre uno y tres días.
Ayudantes de la digestión
El hígado y el páncreas fabrican jugos que ayudan a descomponer la comida, sobre todo las grasas. Además, en el intestino viven billones de bacterias buenas que nos ayudan a digerir.
Cómo cuidar tu digestión
Come despacio, mastica bien, bebe agua, toma fruta, verdura y cereales integrales, y lávate las manos antes de comer.
Experimento: el viaje de la comida
Pon un trozo de pan en una bolsa con un poco de agua y aplástalo con las manos: así imitas la masticación y los jugos del estómago. Verás cómo se convierte en papilla.
💡 El intestino delgado mide varios metros de largo.



